<?xml version='1.0' encoding='UTF-8'?><?xml-stylesheet href="http://www.blogger.com/styles/atom.css" type="text/css"?><feed xmlns='http://www.w3.org/2005/Atom' xmlns:openSearch='http://a9.com/-/spec/opensearchrss/1.0/' xmlns:georss='http://www.georss.org/georss' xmlns:gd='http://schemas.google.com/g/2005' xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'><id>tag:blogger.com,1999:blog-4713935653152566606</id><updated>2012-02-17T00:37:17.016-03:00</updated><category term='cuento'/><category term='poema'/><title type='text'>Memorias para el viento</title><subtitle type='html'></subtitle><link rel='http://schemas.google.com/g/2005#feed' type='application/atom+xml' href='http://memoriasparaelviento.blogspot.com/feeds/posts/default'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4713935653152566606/posts/default?max-results=100'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://memoriasparaelviento.blogspot.com/'/><link rel='hub' href='http://pubsubhubbub.appspot.com/'/><author><name>Juan Ignacio Sansinena</name><uri>http://www.blogger.com/profile/09842236627253088279</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://4.bp.blogspot.com/-_d2qvokkLKo/TqBsKGHZbRI/AAAAAAAAAIc/VsDmC8QIhTg/s220/Way%2BBW.jpg'/></author><generator version='7.00' uri='http://www.blogger.com'>Blogger</generator><openSearch:totalResults>12</openSearch:totalResults><openSearch:startIndex>1</openSearch:startIndex><openSearch:itemsPerPage>100</openSearch:itemsPerPage><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-4713935653152566606.post-4903961280834046845</id><published>2012-02-01T17:56:00.000-03:00</published><updated>2012-02-01T17:56:20.523-03:00</updated><title type='text'>Escribir</title><content type='html'>&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://4.bp.blogspot.com/-jkMp3jXXEt4/Tyml56IrjVI/AAAAAAAAARs/9VERNFP2oO0/s1600/272.jpg" imageanchor="1" style="margin-left: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" height="320" src="http://4.bp.blogspot.com/-jkMp3jXXEt4/Tyml56IrjVI/AAAAAAAAARs/9VERNFP2oO0/s320/272.jpg" width="261" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Verdana&amp;quot;, sans-serif;"&gt;&lt;strong&gt;&lt;br /&gt;Toda persona que se ha encontrado frente a un papel con una lapicera en mano reconoce tarde o temprano que tiene motivos muy particulares para escribir. La manera, el estilo y sobre todo, el abordaje, dependerá obviamente de cada escritor que, sumido en una tarea orgánica de composición literaria, ordena sus pensamientos con elocuencia. &lt;br /&gt;Así, empezamos la gran búsqueda de lo imposible, a desear lo improbable, a pretender lo inalcanzable, a querer sacarle las dos primeras letras a lo irreal. Imaginamos, sentimos y sobre todo, nos transportamos. Cada palabra brota del inconciente porque debe ser escrita, necesita esa motivación personal cuando se pretende compartir aquello que uno muchas veces guarda, con la intranquilidad de saber que difícilmente el momento se pueda olvidar.&lt;br /&gt;En muchos casos, en vez de hablar, escribimos lo que nos pasa; contamos con agudo detalle aquello que por miedo callamos, o por hipotéticos prejuicios ocultamos. Revivimos el pasado en busca de respuestas, analizamos el presente para dilucidar que ocurre y miramos hacia el futuro pensando que es lo que podría suceder.&lt;br /&gt;Más allá de ser quizás los instantes más introspectivos y personales, el escritor que se precia como tal llega a la encrucijada inevitable de mostrar aquello que ha hecho. Esto parte de la mera necesidad de compartir, tanto una alegría como una tristeza, un pensamiento como una reflexión. El miedo invade y se cuestiona hasta qué punto uno quiere que el resto conozca lo que se ha vivido y ha sido inmortalizado en palabras, aunque como toda expresión de arte, la vanidad existe en silencio y se espera por lo menos un mínimo reconocimiento por la faena.&lt;br /&gt;Llegado a este momento de exteriorización, si bien muchos comienzan a leer y encuentran en los textos frases de su agrado, pasajes que se sienten identificados y situaciones que encuentran similitudes con sus experiencias, la verdad es que solo una persona va a comprender la totalidad del significado presentado.&lt;br /&gt;Esa persona es la inspiración oculta por la cual uno empieza a escribir, a delinear una historia, sin importar que sea producto de la ficción o basada en hechos reales, por la necia necesidad implicada en el artista en que alguien particular lea nuestro mensaje y esa obra cumpla el justo objetivo de realización personal.&lt;br /&gt;Si eres esa persona que está en nuestra mente, y logras darte cuenta, quizás no habría más razones en el mundo para seguir escribiendo.&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/4713935653152566606-4903961280834046845?l=memoriasparaelviento.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://memoriasparaelviento.blogspot.com/feeds/4903961280834046845/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://memoriasparaelviento.blogspot.com/2012/02/escribir.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4713935653152566606/posts/default/4903961280834046845'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4713935653152566606/posts/default/4903961280834046845'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://memoriasparaelviento.blogspot.com/2012/02/escribir.html' title='Escribir'/><author><name>Juan Ignacio Sansinena</name><uri>http://www.blogger.com/profile/09842236627253088279</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://4.bp.blogspot.com/-_d2qvokkLKo/TqBsKGHZbRI/AAAAAAAAAIc/VsDmC8QIhTg/s220/Way%2BBW.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://4.bp.blogspot.com/-jkMp3jXXEt4/Tyml56IrjVI/AAAAAAAAARs/9VERNFP2oO0/s72-c/272.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-4713935653152566606.post-8275442003313507553</id><published>2012-01-02T19:37:00.001-03:00</published><updated>2012-01-08T22:02:59.750-03:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='cuento'/><title type='text'>El tono de la alegría</title><content type='html'>&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://3.bp.blogspot.com/-os_tFhEyiZ8/TwMKUU3dxyI/AAAAAAAAARY/NcDR5P1n9es/s1600/322.jpg" imageanchor="1" style="margin-left: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" height="221" src="http://3.bp.blogspot.com/-os_tFhEyiZ8/TwMKUU3dxyI/AAAAAAAAARY/NcDR5P1n9es/s320/322.jpg" width="320" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;b&gt;&lt;span style="font-family: Verdana, sans-serif;"&gt;Sentado en su habitación, Juan no podía entender en qué había fallado. Semanas de práctica y horas de estudio minucioso no pudieron combatir los nervios que sintió la noche anterior con el violín en la mano, solo en el escenario, interpretando aquella complicada pieza de música clásica.&lt;/span&gt;&lt;br style="font-family: Verdana,sans-serif;" /&gt;&lt;span style="font-family: Verdana, sans-serif;"&gt;&lt;i&gt;“Solo me faltó una nota”&lt;/i&gt;, pensaba, &lt;i&gt;“pero es la más importante; es la que da el cierre perfecto”&lt;/i&gt;. Su tristeza era tan fuerte y desconsolada como las lagrimas que caían sobre su preciado instrumento.&lt;/span&gt;&lt;br style="font-family: Verdana,sans-serif;" /&gt;&lt;span style="font-family: Verdana, sans-serif;"&gt;De repente, su mente comenzó a divagar, tratando de olvidar aquella situación que tanta angustia le provocaba, y recordó cuando su padre, con una sonrisa en el rostro, le regaló el violín que él tanto ansiaba tener.&lt;/span&gt;&lt;br style="font-family: Verdana,sans-serif;" /&gt;&lt;span style="font-family: Verdana, sans-serif;"&gt;Había ahorrado mucho tiempo para poder comprárselo, y cuando juntó lo ultimo que restaba, fue corriendo hasta la tienda de música, donde el tan preciado instrumento descansaba sobre la vidriera.&lt;/span&gt;&lt;br style="font-family: Verdana,sans-serif;" /&gt;&lt;span style="font-family: Verdana, sans-serif;"&gt;&lt;i&gt;“Esto es para vos, hijo, y que nunca se te olvide lo mucho que te quiero”&lt;/i&gt;.&lt;/span&gt;&lt;br style="font-family: Verdana,sans-serif;" /&gt;&lt;span style="font-family: Verdana, sans-serif;"&gt;También recordó que su padre, tan emocionado como él por el regalo, le contó la historia de porqué se llamaba Juan.&lt;i&gt; “Es por Johann Sebastian Bach, un músico extraordinario”&lt;/i&gt;.&lt;/span&gt;&lt;br style="font-family: Verdana,sans-serif;" /&gt;&lt;span style="font-family: Verdana, sans-serif;"&gt;Justo en ese momento, resonó dentro de Juan la nota que había opacado su interpretación; la ultima de la escala musical, tan simple para recordarla como compleja para olvidarla: &lt;i&gt;si&lt;/i&gt;.&lt;/span&gt;&lt;br style="font-family: Verdana,sans-serif;" /&gt;&lt;span style="font-family: Verdana, sans-serif;"&gt;A la semana siguiente, un nuevo concierto lo tuvo solo en el escenario con su fiel compañero a cuestas. Interpretó nuevamente una de las piezas más difíciles de su ídolo de antaño,&lt;i&gt; “El arte de la Fuga”&lt;/i&gt;. &lt;/span&gt;&lt;br style="font-family: Verdana,sans-serif;" /&gt;&lt;span style="font-family: Verdana, sans-serif;"&gt;Pasados los veinte minutos, el teatro explotó en una ovación de pie; los aplausos siguieron aún cuando Juan ya se había retirado.&lt;/span&gt;&lt;br style="font-family: Verdana,sans-serif;" /&gt;&lt;span style="font-family: Verdana, sans-serif;"&gt;Ya en su camarín, su padre lo abrazó conmovido, felicitándolo por su gran talento y vocación.&lt;/span&gt;&lt;br style="font-family: Verdana,sans-serif;" /&gt;&lt;br style="font-family: Verdana,sans-serif;" /&gt;&lt;i&gt;&lt;span style="font-family: Verdana, sans-serif;"&gt;-&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; ¿Pudiste recordar esa nota que habías olvidado? – &lt;/span&gt;&lt;br style="font-family: Verdana,sans-serif;" /&gt;&lt;span style="font-family: Verdana, sans-serif;"&gt;-&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; Si, gracias a vos - &lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;/b&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/4713935653152566606-8275442003313507553?l=memoriasparaelviento.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://memoriasparaelviento.blogspot.com/feeds/8275442003313507553/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://memoriasparaelviento.blogspot.com/2012/01/el-tono-de-la-alegria_03.html#comment-form' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4713935653152566606/posts/default/8275442003313507553'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4713935653152566606/posts/default/8275442003313507553'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://memoriasparaelviento.blogspot.com/2012/01/el-tono-de-la-alegria_03.html' title='El tono de la alegría'/><author><name>Juan Ignacio Sansinena</name><uri>http://www.blogger.com/profile/09842236627253088279</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://4.bp.blogspot.com/-_d2qvokkLKo/TqBsKGHZbRI/AAAAAAAAAIc/VsDmC8QIhTg/s220/Way%2BBW.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://3.bp.blogspot.com/-os_tFhEyiZ8/TwMKUU3dxyI/AAAAAAAAARY/NcDR5P1n9es/s72-c/322.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-4713935653152566606.post-8272809684934077241</id><published>2011-12-19T16:50:00.001-03:00</published><updated>2011-12-22T09:52:09.370-03:00</updated><title type='text'>El Casino del Destino</title><content type='html'>&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://2.bp.blogspot.com/-IUjrKIpYmds/Tu-VSi8Te-I/AAAAAAAAARM/h_E9uHmVs9c/s1600/245.jpg" imageanchor="1" style="margin-left: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" height="217" src="http://2.bp.blogspot.com/-IUjrKIpYmds/Tu-VSi8Te-I/AAAAAAAAARM/h_E9uHmVs9c/s320/245.jpg" width="320" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 150%;"&gt;&lt;span style="font-family: Verdana;"&gt;&lt;b&gt;Conun último beso, nos despedimos para siempre. Tomamos caminos diferentes luegode habernos dado cuenta que no éramos el uno para el otro. Abrí mi billetera,llena de recuerdos de nuestros días felices, y busqué aquella foto juntos quetantas veces me había acompañado en mi caminar. La miré con amor y odio, tristepor saber que te estaba perdiendo y confundido por no saberme explicar frenteal charco de agua que estaba pisando como fue que todo comenzó a descarrilarse.&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 150%;"&gt;&lt;span style="font-family: Verdana;"&gt;&lt;b&gt;Resolvíque solo había un lugar a donde podía ir a esa hora; quería apostarlo todo, versi la suerte estaba de mi lado o como siempre, saldría perdiendo. &lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 150%;"&gt;&lt;span style="font-family: Verdana;"&gt;&lt;b&gt;Lleguéal &lt;i&gt;Casino del Destino &lt;/i&gt;casitambaleando entre dudas y acertijos, pensando que por primera vez lasestadísticas de los libros de juego no iban a poder ayudarme. Le mostré la fotoal guardia de seguridad y le conté mis motivos de querer entrar. Tan solo atinóa mirarme de reojo unos segundos y con un gesto macabro de desdicha, me asignóun lugar en la &lt;i&gt;Ruleta de las decisionesimposibles&lt;/i&gt;. &lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 150%;"&gt;&lt;span style="font-family: Verdana;"&gt;&lt;b&gt;Tomémi lugar con recelo, sabiendo que había llegado al final del trayecto y soloquedaba retarme a mi mismo, a mis miedos e incertidumbres.&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 150%;"&gt;&lt;span style="font-family: Verdana;"&gt;&lt;b&gt;Elcrupier anunció el principio de la ronda de apuestas y los doce jugadores de lamesa, incluido yo, comenzamos a temblar sabiendo que el momento de la verdadestaba por llegar. Saqué la foto nuevamente para apreciarla por ultima vez ycambiarla por lo que sería en pocos segundos la decisión más importante de mivida. Los otros once repitieron el acto casi instintivamente, arrojando sobreel paño cartas arrugadas, anillos de compromiso, libros de poesía, floresmarchitas y objetos personales inclasificables.&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 150%;"&gt;&lt;span style="font-family: Verdana;"&gt;&lt;b&gt;Lapequeña bolita de esperanza bailó una eternidad sobre los dedos de aquelempleado antes de caer en la ruleta estrepitosamente, haciendo un ruidoensordecedor sobre el pleno silencio que había en cada uno de los queesperábamos el cese del movimiento y una respuesta certera sobre qué hacer connuestro indescifrable pesar. &lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 150%;"&gt;&lt;span style="font-family: Verdana;"&gt;&lt;b&gt;Enel momento donde el casillero se detuvo en el veintiuno, toda la mesa estallóen gritos de alivio y galanteos en todas las direcciones. Todos festejaban,menos yo, y sin saber porqué.&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 150%;"&gt;&lt;span style="font-family: Verdana;"&gt;&lt;b&gt;Desganado,atiné a mirar al crupier en un gesto de vacilación, preguntándole con afoníaque había sucedido. Él me devolvió el gesto, con un susurro casi inaudible:&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 150%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 150%;"&gt;&lt;i&gt;&lt;span style="font-family: Verdana;"&gt;&lt;b&gt;Aquellos que ganaron, solo lo hicieron porque sudecisión ya estaba tomada, ellos sentían cual era su camino y conocían a lapersona indicada para amar incondicionalmente el resto de su vida, aun sin sercorrespondidos.&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 150%;"&gt;&lt;i&gt;&lt;span style="font-family: Verdana;"&gt;&lt;b&gt;No creas que la suerte no estuvo de tu lado estavez, solo tienes que seguir buscando a la razón que te haga volver a apostar.Cuando la encuentres, quizás no vas a necesitar siquiera tener que desafiar unadecisión que en tu corazón sientas como correcta.&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/4713935653152566606-8272809684934077241?l=memoriasparaelviento.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://memoriasparaelviento.blogspot.com/feeds/8272809684934077241/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://memoriasparaelviento.blogspot.com/2011/12/el-casino-del-destino.html#comment-form' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4713935653152566606/posts/default/8272809684934077241'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4713935653152566606/posts/default/8272809684934077241'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://memoriasparaelviento.blogspot.com/2011/12/el-casino-del-destino.html' title='El Casino del Destino'/><author><name>Juan Ignacio Sansinena</name><uri>http://www.blogger.com/profile/09842236627253088279</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://4.bp.blogspot.com/-_d2qvokkLKo/TqBsKGHZbRI/AAAAAAAAAIc/VsDmC8QIhTg/s220/Way%2BBW.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://2.bp.blogspot.com/-IUjrKIpYmds/Tu-VSi8Te-I/AAAAAAAAARM/h_E9uHmVs9c/s72-c/245.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-4713935653152566606.post-6506479783922861575</id><published>2011-12-05T21:30:00.000-03:00</published><updated>2011-12-05T21:30:36.390-03:00</updated><title type='text'>El Licor del Pasado</title><content type='html'>&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://1.bp.blogspot.com/-4I4SZ_L0B3w/Tt01JdRrHsI/AAAAAAAAAOc/pSeCXczGbM4/s1600/237.jpg" imageanchor="1" style="margin-left: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" height="320" src="http://1.bp.blogspot.com/-4I4SZ_L0B3w/Tt01JdRrHsI/AAAAAAAAAOc/pSeCXczGbM4/s320/237.jpg" width="320" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Verdana, sans-serif;"&gt;&lt;b&gt;&lt;br /&gt;Con el paso del tiempo, muchos conservamos en la memoria los recuerdos que uno desea, como una suerte de premonición selectiva de aquello que queremos que forme parte de nuestra historia pasada. A veces, espiamos los días de antaño abrazados de melancolía subjetiva, con la congoja de saber que muchos de esos momentos no se van a poder repetir; la unicidad es a veces agobiante.&lt;br /&gt;Como el imperativo no tiene primera persona, es muy difícil en ocasiones obligarse a sí mismo a rememorar aquello que uno no quiere, aquello que por conveniencia prefirió borrar de la memoria; nunca hay que subestimar el poder de la mente y menos cuando la conjugamos con el poder de la negación. &lt;br /&gt;Tiempo atrás, había leído en una pequeña revista de bolsillo que existía una bebida llamada El Licor del Pasado, un refresco de alta graduación alcohólica con propiedades extravagantes. Según su creador, solo mojar los labios con este brebaje generaba en los alegres la sensación de estar frente a frente con sus recuerdos, aun los más oscuros. Finalmente me decidí a probarlo, ya que me atraía la idea de poder ver qué momentos había decidido ocultar voluntariamente. &lt;br /&gt;Admito que no fue tarea mundana adquirir una botella, no existe stock activo en los mercados usuales donde concurro regularmente en días de semana en busca de alguna bebida espirituosa que, irónicamente, también lo hace olvidar a uno ciertas cosas y a recordar otras. &lt;br /&gt;Luego de algunas semanas de ardua investigación dí con un lugar, casualmente en mi ciudad, que comercializaba el pseudo-famoso licor. Se llamaba La Cantina de Experiencias Disimuladas, y solo se podía encontrar el último día de cada mes a la medianoche, en la intersección conjunta de una avenida olvidada, una calle desconocida, una rotonda anónima y un pasaje aun no caminado. &lt;br /&gt;Me dirigí hacia donde yo creía que estaría la taberna, a escasos minutos de que el reloj marcara un día nuevo. Las agujas se abrazaron lentamente y pude leer frente mío el cartel que daba nombre al lugar, un poco despintado y descuidado para mi gusto. Al entrar, sonaban desde la rocola viejas piezas de tango y milongas con aires de bailantas, aunque solo se encontraba un cantinero en todo el recinto. Las luces, el entorno, el ambiente, todo me resultaba agreste aunque poco me importaba, solo quería embriagarme de recuerdos. &lt;br /&gt;Recibí a cambio de una sonrisa un tanto fingida una copa del Licor del Pasado, y sentí desde atrás que alguien comenzaba a levantar la voz, con ánimos de riña. Al darme vuelta vi a una pareja discutiendo acaloradamente. Mientras ella lloraba entre las pocas palabras que podía obtener de su tristeza, él siquiera la miraba, solo practicaba la famosa maestría de la distancia. Con lágrimas desparramadas por toda la mesa, la pobre chica tomaba trago tras trago de su bebida, teñida de un rojo profundo burbujeante con aromas a desencanto. &lt;br /&gt;Luego de un rato, él se levantó y en silencio se dirigió a la salida, cubriendo su rostro para no demostrar el dolor que personificaba lo que estaba haciendo. &lt;br /&gt;La chica se levantó, tomó su copa casi vacía y se sentó a mi lado en la esquina de la barra. &lt;br /&gt;  &lt;br /&gt;&lt;i&gt;Noche tras noche, me siento en esa mesa y apareces para decirme que no puedes con esto, que no puedes amarme, que no debemos estar juntos. El destino se encargó de mostrarme que los dos somos un alma partida a la mitad y no lo quieres aceptar. &lt;br /&gt;Mi bebida es el Licor de lo Imposible, y a veces prefiero sentir el dolor de tenerte cerca una última vez que nunca más volverte a ver. &lt;/i&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;  Traté de esquivar su mirada mientras se alejaba, y la cobardía solo me permitió dar un último sorbo a mi copa. La música sutilmente comenzó a hacerse más tenue, las pocas luces de la cantina se fueron apagando con delicadeza. &lt;br /&gt;Me dí cuenta al abrir los ojos que me encontraba caminando solo en medio de la noche, sin ningún indicio de qué acababa de suceder. En mi interior quedaba algo inconcluso, la silueta de alguien, un sentimiento de algo que oculté, algo que había hecho mal. Con cada paso, una parte de mí quería hacer algo que todavía no lograba descifrar. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Desearía poder recordarlo.&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/4713935653152566606-6506479783922861575?l=memoriasparaelviento.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://memoriasparaelviento.blogspot.com/feeds/6506479783922861575/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://memoriasparaelviento.blogspot.com/2011/12/el-licor-del-pasado.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4713935653152566606/posts/default/6506479783922861575'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4713935653152566606/posts/default/6506479783922861575'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://memoriasparaelviento.blogspot.com/2011/12/el-licor-del-pasado.html' title='El Licor del Pasado'/><author><name>Juan Ignacio Sansinena</name><uri>http://www.blogger.com/profile/09842236627253088279</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://4.bp.blogspot.com/-_d2qvokkLKo/TqBsKGHZbRI/AAAAAAAAAIc/VsDmC8QIhTg/s220/Way%2BBW.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://1.bp.blogspot.com/-4I4SZ_L0B3w/Tt01JdRrHsI/AAAAAAAAAOc/pSeCXczGbM4/s72-c/237.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-4713935653152566606.post-668085343221223310</id><published>2011-11-21T18:29:00.002-03:00</published><updated>2011-11-21T19:11:27.047-03:00</updated><title type='text'>Tres razones</title><content type='html'>&lt;br /&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://4.bp.blogspot.com/-XgwX2FN9mUo/TsrBOmDh59I/AAAAAAAAANw/iGRJioQz26Y/s1600/Sin+t%25C3%25ADtulo-1.jpg" imageanchor="1" style="margin-left: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" height="320" src="http://4.bp.blogspot.com/-XgwX2FN9mUo/TsrBOmDh59I/AAAAAAAAANw/iGRJioQz26Y/s320/Sin+t%25C3%25ADtulo-1.jpg" width="246" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 150%;"&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="background-attachment: initial; background-clip: initial; background-color: white; background-image: initial; background-origin: initial; font-family: Verdana;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Verdana, sans-serif;"&gt;&lt;b&gt;En el devenir del mundo moderno, las máximas y los aforismos parecen haber creado una suerte de compendio no codificado de frases universalmente célebres. Estas son utilizadas con frecuencia para dar valor, o fundamento, a una situación particular por la que se está atravesando. Existen de todo tipo y sus autores son tanto conocidos como anónimos; sus palabras quedan marcadas en el inconciente y se transforman en una guía personal e introspectiva que ayuda en el complejo campo del accionar y del obrar. &lt;br /&gt;Por alguna de esas razones a veces desconocidas, a veces disimuladas, cuando se empieza en el camino de la búsqueda de aforismos, es usual comenzar por el amor, tópico tan manoseado como lioso e intimidante; burlonamente, miles de palabras se han escrito sobre algo que, cuando se siente, no necesita de frases trilladas. &lt;br /&gt;La máxima inaugural de mi tierna y confusa adolescencia sentenciaba: &lt;i&gt;“ocurre que el primer amor nunca se olvida, pero termina siempre”&lt;/i&gt;; el destino fue tan macabro que me topé con ella después que las primeras promesas inocentes se escaparon de mis manos sin quererlo ni desearlo.   &lt;br /&gt;&lt;i&gt;“Cada lágrima de amor nos dice algo de verdad”&lt;/i&gt;, leía y releía en mis noches ensombrecidas por los recuerdos acedos, desde un autor anónimo que de saber su nombre lo hubiese odiado con marcado fundamento presencial. &lt;br /&gt;Antoine de Saint, notable escritor francés, me reveló una gran verdad cuando menos la buscaba, en medio de turbulentos desencuentros: &lt;i&gt;“El verdadero amor no se agota en absoluto. Cuanto más das, más lo es”&lt;/i&gt;. En parte porque lo sentía, pero el dolor no me dejaba aceptarlo íntegramente, esa frase fue el motivo de una nueva esperanza, un renacimiento de la ilusión cuando empiezas a comprender que los limites no existen en aquello que nace de manera inesperada. &lt;br /&gt;Hoy fue el día en que acepté que existen cosas que no se pueden anticipar, que la vida a veces esconde bajo sus mangas cientos de cartas que son repartidas cuando uno está preparado para jugarlas. &lt;br /&gt;Tomé un pequeño papel y me limité a parafrasearme a mí mismo, en calidad de autor y creador de un aforismo: &lt;i&gt;“Aquí es el amor. Dos personas se conocen por casualidad, y parece ser que se esperaban toda su vida; no pierdas la oportunidad”&lt;/i&gt;. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sé que no lo haré.&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/4713935653152566606-668085343221223310?l=memoriasparaelviento.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://memoriasparaelviento.blogspot.com/feeds/668085343221223310/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://memoriasparaelviento.blogspot.com/2011/11/tres-razones.html#comment-form' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4713935653152566606/posts/default/668085343221223310'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4713935653152566606/posts/default/668085343221223310'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://memoriasparaelviento.blogspot.com/2011/11/tres-razones.html' title='Tres razones'/><author><name>Juan Ignacio Sansinena</name><uri>http://www.blogger.com/profile/09842236627253088279</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://4.bp.blogspot.com/-_d2qvokkLKo/TqBsKGHZbRI/AAAAAAAAAIc/VsDmC8QIhTg/s220/Way%2BBW.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://4.bp.blogspot.com/-XgwX2FN9mUo/TsrBOmDh59I/AAAAAAAAANw/iGRJioQz26Y/s72-c/Sin+t%25C3%25ADtulo-1.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-4713935653152566606.post-2215073010426845415</id><published>2011-11-14T18:35:00.001-03:00</published><updated>2011-11-22T00:40:45.851-03:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='cuento'/><title type='text'>Historias de café</title><content type='html'>&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://1.bp.blogspot.com/-O6yODMVJY8Y/TssZpOU2vmI/AAAAAAAAAN4/LcG7pitul_k/s1600/269.jpg" imageanchor="1" style="margin-left: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" height="320" src="http://1.bp.blogspot.com/-O6yODMVJY8Y/TssZpOU2vmI/AAAAAAAAAN4/LcG7pitul_k/s320/269.jpg" width="231" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 150%;"&gt;&lt;span style="font-family: Verdana;"&gt;&lt;b&gt;&lt;br /&gt;&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 150%;"&gt;&lt;b style="font-family: Verdana;"&gt;Lavió y le gustó inmediatamente. Todavía no la conocía y ya se imaginaba junto aella. Se cruzaban tres veces por semana en el mismo café, él sentado cerca dela ventana con su infaltable paquete de cigarrillos y ella, sentada en la otrapunta con sus anteojos de marco negro, devorando libros de psicología. Suconcentración en la lectura le daba la posibilidad a él de mirarla sin que sediera cuenta. Admiraba su pelo largo y ondulado que cubrían sus hombros,siempre encogidos. Sus ojos le daban tranquilidad y a la vez intriga. Sentíaque guardaban miles de secretos que nadie había descubierto aún.&lt;/b&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 150%;"&gt;&lt;span style="font-family: Verdana;"&gt;&lt;b&gt;Sellamaba Renata, como supo luego de indagar al dueño del café, con una generosapropina de por medio. Luego de este hecho, todo comenzó a empeorar.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 150%;"&gt;&lt;span style="font-family: Verdana;"&gt;&lt;b&gt;Losdías en los cuales Renata no estaba, Pablo se sentía desolado, como si lefaltase algo para poder llenar su día de alegría. Miraba por la ventanaengañándose a sí mismo de que quizás aparecería, aunque sabía claramente de queese día ella no iba a estar.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 150%;"&gt;&lt;span style="font-family: Verdana;"&gt;&lt;b&gt;Duranteincontables semanas, la situación se repetía: ella llegaba a la misma hora,vestida de oficina, pedía un té con dos medialunas saladas y se sumergía en sulibro de turno. Del otro lado se encontraba él, oculto entre el humo, muriéndosepor conocerla.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 150%;"&gt;&lt;span style="font-family: Verdana;"&gt;&lt;b&gt;Luegode unos meses, cometió un nuevo error: quiso escuchar su voz. Se la imaginabadulce, relajada, con un tono suave y hasta romántico. El problema era no tenerninguna excusa para acercarse y hablarle. &lt;i&gt;“Podríadecirle que si no le molesta me gustaría sentarme con ella”&lt;/i&gt;, pensaba, &lt;i&gt;“o preguntarle algo del libro que estáleyendo”&lt;/i&gt;.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 150%;"&gt;&lt;span style="font-family: Verdana;"&gt;&lt;b&gt;Finalmentese decidió, y aquel lunes de noviembre fue el plazo que se puso a sí mismo parahacerlo. Llegó al café y esta vez no pidió nada, con nervios agarró el diario yprendió el primero de los tantos cigarrillos que fumó ese día.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 150%;"&gt;&lt;span style="font-family: Verdana;"&gt;&lt;b&gt;Seacercaba la hora en que usualmente Renata llegaba, pero todavía no había señalde ella.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 150%;"&gt;&lt;span style="font-family: Verdana;"&gt;&lt;b&gt;Queríaconocerla a toda costa, sin importar lo que le dijera nadie. En su mente era lamujer ideal, introvertida, inteligente y pasional.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 150%;"&gt;&lt;span style="font-family: Verdana;"&gt;&lt;b&gt;Luegode un rato, la vió doblando la esquina, apareciendo a lo lejos desde la ventanaque siempre le regalaba su primera imagen. Estaba empapada y se acercabacorriendo. Cruzó la calle con toda la ayuda que pudo obtener de sus zapatos, paraencontrarse parada frente a él, mirándolo con una sonrisa entre las gotas quecaían de su pelo. Del otro lado del espejo, la imagen de él, sorprendido por elintercambio de miradas pero con la decisión ya tomada de iniciar una conversacióncon ella.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 150%;"&gt;&lt;span style="font-family: Verdana;"&gt;&lt;b&gt;Saliódel café en busca del encuentro, de la excusa, del momento perfecto que habíaimaginado durante meses: poder conocerla. Antes de pronunciar su elaboradodiscurso, Renata habló:&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 150%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 150%;"&gt;&lt;i&gt;&lt;span style="font-family: Verdana;"&gt;&lt;b&gt;“Discúlpame, no me conoces, pero siento que te amo.Espero que no te asusten mis palabras, pero he estado sentada queriendoconocerte desde hace mucho tiempo. Si tan solo me concedes unos momentos, teinvito a tomar algo”&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 150%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 150%;"&gt;&lt;span style="font-family: Verdana;"&gt;&lt;b&gt;Lanegativa de Pablo se manifestó en una sonrisa nerviosa entre dientes y unsimple movimiento de cabeza. Ella, se quedó muda y se alejó con un caminar rápidocruzando nuevamente la calle hacia un café distinto, con la desilusión en lamirada de una mujer que sentía que había perdido al amor de su vida sinsiquiera haberlo conocido.&lt;/b&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/4713935653152566606-2215073010426845415?l=memoriasparaelviento.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://memoriasparaelviento.blogspot.com/feeds/2215073010426845415/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://memoriasparaelviento.blogspot.com/2011/11/historias-de-cafe.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4713935653152566606/posts/default/2215073010426845415'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4713935653152566606/posts/default/2215073010426845415'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://memoriasparaelviento.blogspot.com/2011/11/historias-de-cafe.html' title='Historias de café'/><author><name>Juan Ignacio Sansinena</name><uri>http://www.blogger.com/profile/09842236627253088279</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://4.bp.blogspot.com/-_d2qvokkLKo/TqBsKGHZbRI/AAAAAAAAAIc/VsDmC8QIhTg/s220/Way%2BBW.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://1.bp.blogspot.com/-O6yODMVJY8Y/TssZpOU2vmI/AAAAAAAAAN4/LcG7pitul_k/s72-c/269.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-4713935653152566606.post-6613703842424039330</id><published>2011-11-07T11:15:00.000-03:00</published><updated>2011-11-07T11:15:13.069-03:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='cuento'/><title type='text'>El Callejón de los Sueños</title><content type='html'>&lt;br /&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://3.bp.blogspot.com/-UD0rx8bGwwc/TrfnJaZbDNI/AAAAAAAAANY/tttEgmrH1CY/s1600/211.jpg" imageanchor="1" style="margin-left: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" height="320" src="http://3.bp.blogspot.com/-UD0rx8bGwwc/TrfnJaZbDNI/AAAAAAAAANY/tttEgmrH1CY/s320/211.jpg" width="228" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 150%;"&gt;&lt;span style="font-family: Verdana;"&gt;&lt;b&gt;&lt;br /&gt;&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 150%;"&gt;&lt;span style="font-family: Verdana;"&gt;&lt;b&gt;&lt;br /&gt;&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 150%;"&gt;&lt;span style="font-family: Verdana;"&gt;&lt;b&gt;Hablarde sueños es difícil. Existen desde siempre y en las formas más raras yextravagantes. Los hay de amor, esperanza y miedo, hasta de tristeza, alegría ydeseos. Lo que la gente desconoce es que cuando uno no recuerda lo que soñó lanoche anterior, es porque fueron robados.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 150%;"&gt;&lt;span style="font-family: Verdana;"&gt;&lt;b&gt;Existedesde hace años un mercado negro que vende sueños al mejor postor, jactándosede la falta de memoria de unos sobre la necesidad de fantasías de otros, aunqueno es tan fácil ser el acreedor de estos preciados tesoros. Para eso tienes quedirigirte a una agencia privada vulgarmente conocida como &lt;i&gt;El Callejón de los Sueños&lt;/i&gt;.&amp;nbsp; &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 150%;"&gt;&lt;span style="font-family: Verdana;"&gt;&lt;b&gt;Lalista de espera aguarda miles de personas ansiosas de poder vivir realidadesparalelas donde ganan loterías, descansan en playas desiertas o tienen lacualidad de ser invisibles. La única manera de poder acceder a uno esjustificar que has pasado por momentos que requieran que tu imaginación vuelvaa volar y, sobre todo, que no puedes hacerlo por tus propios medios. Laentrevista preliminar es aterradora. Frente a un jurado tienes que comenzar arelatar tus mayores decepciones y miedos para que luego el Juez del Olvido, elmás temido hombre de todo el recinto, te dé el veredicto final. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 150%;"&gt;&lt;span style="font-family: Verdana;"&gt;&lt;b&gt;Dehaberlo conseguido, no tarda más de un mes en llegar a tu domicilio unportafolio con distintas opciones. Lo más importante que esta entidadalquimista resalta es que tu fantasía solo la podrás usar una vez, y que antecualquier deseo de querer repetirla tendrás que acercarte nuevamente, completarel formulario y compadecer frente al tribunal cuantas veces quieras hasta queacepten tu pesar.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 150%;"&gt;&lt;span style="font-family: Verdana;"&gt;&lt;b&gt;Delos diez sueños manufacturados a elección existe uno que casi siempre es elelegido entre los susodichos: el del amor. Esto no es una característica digna deasombro, ya que muchos de los que se acercan a &lt;i&gt;El Callejón de los Sueños &lt;/i&gt;lo hacen porque su corazón está roto y noencuentran respuesta a su desolación. Las posibles variaciones y el grado depadecimiento siempre dependen exclusivamente de las vivencias personales:aquellos que han amado y no han sido correspondidos, que han deseado a alguienequivocado o que han jugado descaradamente con ellos.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 150%;"&gt;&lt;span style="font-family: Verdana;"&gt;&lt;b&gt;Unavez que eliges tu fantasía, y adecuas el contexto, la situación y el entornodeseado, debes elegir la intensidad de lo que quieres experimentar, señalándoloen una escala del uno al diez.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 150%;"&gt;&lt;span style="font-family: Verdana;"&gt;&lt;b&gt;Lamentablementeaquí la codicia siempre perjudica al soñador. Esta avidez de querer sentir eseamor profundo que la vida siempre les ha negado, aunque sea por escasos minutos,obliga inconcientemente a querer la mayor intensidad posible por el miedo de nopoder volver a tener esa sensación. He aquí el motor por el cual estaorganización sigue vigente aun cuando ha engañado a miles de personas. Una vezque el portafolio es devuelto con todas las especificaciones, junto alcorrespondiente cheque con fondos verificables de un banco confiable, el Juezdel Olvido adjudica el momento de satisfacción apenas duermes, solo para poder robarloy así ponerlo nuevamente en el stock activo de mercancías para que otroscompradores potenciales lo adquieran.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 150%;"&gt;&lt;span style="font-family: Verdana;"&gt;&lt;b&gt;&lt;br /&gt;&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 150%;"&gt;&lt;span style="font-family: Verdana;"&gt;&lt;b&gt;Probablementete preguntes porque nunca ningún cliente ha elevado una causa judicial porengaño a esta empresa, y la respuesta es muy simple: porque no lo recuerdan.&lt;/b&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/4713935653152566606-6613703842424039330?l=memoriasparaelviento.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://memoriasparaelviento.blogspot.com/feeds/6613703842424039330/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://memoriasparaelviento.blogspot.com/2011/11/el-callejon-de-los-suenos.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4713935653152566606/posts/default/6613703842424039330'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4713935653152566606/posts/default/6613703842424039330'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://memoriasparaelviento.blogspot.com/2011/11/el-callejon-de-los-suenos.html' title='El Callejón de los Sueños'/><author><name>Juan Ignacio Sansinena</name><uri>http://www.blogger.com/profile/09842236627253088279</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://4.bp.blogspot.com/-_d2qvokkLKo/TqBsKGHZbRI/AAAAAAAAAIc/VsDmC8QIhTg/s220/Way%2BBW.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://3.bp.blogspot.com/-UD0rx8bGwwc/TrfnJaZbDNI/AAAAAAAAANY/tttEgmrH1CY/s72-c/211.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-4713935653152566606.post-2693358003053442925</id><published>2011-10-31T16:28:00.001-03:00</published><updated>2011-11-21T00:24:16.524-03:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='cuento'/><title type='text'>La Calle de la Angustia</title><content type='html'>&lt;br /&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://1.bp.blogspot.com/-kkiGZtdHUGE/Tq72tO7byTI/AAAAAAAAALg/ZqUpxpUzUwk/s1600/255.jpg" imageanchor="1" style="margin-left: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" height="320" src="http://1.bp.blogspot.com/-kkiGZtdHUGE/Tq72tO7byTI/AAAAAAAAALg/ZqUpxpUzUwk/s320/255.jpg" width="214" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 150%; text-align: right;"&gt;&lt;i&gt;&lt;span style="font-family: Verdana;"&gt;&lt;b&gt;&lt;br /&gt;&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="right" class="MsoNormal" style="line-height: 150%; text-align: right;"&gt;&lt;i&gt;&lt;span style="font-family: Verdana;"&gt;&lt;b&gt;A ManuelMandeb&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="right" class="MsoNormal" style="line-height: 150%; text-align: right;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 150%;"&gt;&lt;span style="font-family: Verdana;"&gt;&lt;b&gt;Meencuentro nuevamente conmigo mismo, dirigiéndome hacia una calle que creí habersuperado tiempo atrás, la &lt;i&gt;Calle de laAngustia. &lt;/i&gt;Ésta solo admite a las personas que tengan algún problema másgrande que uno, imposible de resolver por cuenta propia. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 150%;"&gt;&lt;span style="font-family: Verdana;"&gt;&lt;b&gt;Comienzoa dar los primeros pasos, pero no logro pasar &lt;i&gt;La Esquina de la Duda Existencial&lt;/i&gt;. ¿Realmente estoy haciendo locorrecto, o me estoy equivocando? Parado sobre la cornisa, me veo a mí mismo, másjoven, en &lt;i&gt;La Vereda del Pasado.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/i&gt;&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 150%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 150%;"&gt;&lt;i&gt;&lt;span style="font-family: Verdana;"&gt;&lt;b&gt;¿Qué es lo que quieres lograr esta vez? Luego detanto tiempo has vuelto al mismo lugar. Me dejaste crecer en tu interiorcargado de tristeza sin razón; No creas que es tan fácil, esta vez te será másdifícil llegar.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 150%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 150%;"&gt;&lt;span style="font-family: Verdana;"&gt;&lt;b&gt;Cadamovimiento se hace eterno, cada segundo es una vida. Estoy pasando por &lt;i&gt;La Avenida del Tiempo sin Tiempos,&lt;/i&gt; dondehe estado atrapado incontables veces, sin saber qué hacer.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 150%;"&gt;&lt;span style="font-family: Verdana;"&gt;&lt;b&gt;Estetrayecto lo he tenido que transitar en otros momentos, pero ahora es distinto:estoy solo, me has dejado. Haber pensado que eras para mí y que te hayas ido eslo peor que me pudo haber pasado. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 150%;"&gt;&lt;span style="font-family: Verdana;"&gt;&lt;b&gt;Aparecesal costado del camino, sentada sobre la esquina que cruza &lt;i&gt;El Paseo de la Eterna Decepción&lt;/i&gt;, una rotonda peligrosa paraaquellos que tuvieron el corazón lleno de ilusión. Te paras y te diriges a mí.Me miras de una manera que nunca lo hiciste, con calidez y tranquilidad, contus manos sobre las mías y me acompañas en mi caminar. Comienzo a llorar y tepregunto porqué lo hiciste, porqué te alejaste de mi. Me doy cuenta que a pocosmetros atraviesa &lt;i&gt;El Río de los Lamentos&lt;/i&gt;,que solo se puede cruzar pasando por &lt;i&gt;ElPuente de la Culpa&lt;/i&gt;. Siento que te he fallado, que no he podido amarte comoquisiste, como necesitabas, como esperabas de mí.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 150%;"&gt;&lt;span style="font-family: Verdana;"&gt;&lt;b&gt;Nuestroúltimo momento juntos quedó marcado en &lt;i&gt;ElPasaje de la Cruda Verdad. &lt;/i&gt;No puedes responder. No tienes palabras que lopuedan explicar. Solo me acerco para rozar tus labios y sigo mi camino. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 150%;"&gt;&lt;span style="font-family: Verdana;"&gt;&lt;b&gt;Nosé por qué lo hiciste, quizás nunca lo sabré. Quizás por eso me dí cuenta que enese momento llegué a &amp;nbsp;&lt;i&gt;La Calle de la Angustia,&lt;/i&gt; ya que ésta noadmite sentimiento distinto que la desolación cuando una persona renuncia a laposibilidad de ser feliz.&amp;nbsp;&lt;/b&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/4713935653152566606-2693358003053442925?l=memoriasparaelviento.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://memoriasparaelviento.blogspot.com/feeds/2693358003053442925/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://memoriasparaelviento.blogspot.com/2011/10/la-calle-de-la-angustia.html#comment-form' title='5 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4713935653152566606/posts/default/2693358003053442925'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4713935653152566606/posts/default/2693358003053442925'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://memoriasparaelviento.blogspot.com/2011/10/la-calle-de-la-angustia.html' title='La Calle de la Angustia'/><author><name>Juan Ignacio Sansinena</name><uri>http://www.blogger.com/profile/09842236627253088279</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://4.bp.blogspot.com/-_d2qvokkLKo/TqBsKGHZbRI/AAAAAAAAAIc/VsDmC8QIhTg/s220/Way%2BBW.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://1.bp.blogspot.com/-kkiGZtdHUGE/Tq72tO7byTI/AAAAAAAAALg/ZqUpxpUzUwk/s72-c/255.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>5</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-4713935653152566606.post-9199817907599900050</id><published>2011-10-31T16:26:00.001-03:00</published><updated>2011-10-31T16:26:28.435-03:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='poema'/><title type='text'>Poema nro 1</title><content type='html'>&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://1.bp.blogspot.com/-2dCUIld0eX0/Tq717TR9DdI/AAAAAAAAALY/GQQkwXj_kSo/s1600/179.jpg" imageanchor="1" style="margin-left: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" height="213" src="http://1.bp.blogspot.com/-2dCUIld0eX0/Tq717TR9DdI/AAAAAAAAALY/GQQkwXj_kSo/s320/179.jpg" width="320" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: left;"&gt;&lt;b style="font-family: Verdana, sans-serif;"&gt;Guardar&lt;/b&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: left;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Verdana, sans-serif;"&gt;&lt;b&gt;Ocultar&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: left;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Verdana, sans-serif;"&gt;&lt;b&gt;Y Callar&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: left;"&gt;&lt;b style="font-family: Verdana, sans-serif;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/b&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: left;"&gt;&lt;b style="font-family: Verdana, sans-serif;"&gt;No decir&lt;/b&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: left;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Verdana, sans-serif;"&gt;&lt;b&gt;Cerrar los ojos&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: left;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Verdana, sans-serif;"&gt;&lt;b&gt;Y Soñar&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: left;"&gt;&lt;b style="font-family: Verdana, sans-serif;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/b&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: left;"&gt;&lt;b style="font-family: Verdana, sans-serif;"&gt;Después de todo,&lt;/b&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: left;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Verdana, sans-serif;"&gt;&lt;b&gt;¿No es eso lo que realmente llamamos amar?&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/4713935653152566606-9199817907599900050?l=memoriasparaelviento.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://memoriasparaelviento.blogspot.com/feeds/9199817907599900050/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://memoriasparaelviento.blogspot.com/2011/10/guardar-ocultar-y-callar-no-decir.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4713935653152566606/posts/default/9199817907599900050'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4713935653152566606/posts/default/9199817907599900050'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://memoriasparaelviento.blogspot.com/2011/10/guardar-ocultar-y-callar-no-decir.html' title='Poema nro 1'/><author><name>Juan Ignacio Sansinena</name><uri>http://www.blogger.com/profile/09842236627253088279</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://4.bp.blogspot.com/-_d2qvokkLKo/TqBsKGHZbRI/AAAAAAAAAIc/VsDmC8QIhTg/s220/Way%2BBW.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://1.bp.blogspot.com/-2dCUIld0eX0/Tq717TR9DdI/AAAAAAAAALY/GQQkwXj_kSo/s72-c/179.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-4713935653152566606.post-2729932975257226459</id><published>2011-10-24T12:09:00.000-03:00</published><updated>2011-10-25T16:29:44.327-03:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='cuento'/><title type='text'>Rimas del alma</title><content type='html'>&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://4.bp.blogspot.com/-SSMW_RrZGVk/TqV-9yhLbHI/AAAAAAAAAKY/fJNnsFKNmi4/s1600/265.jpg" imageanchor="1" style="margin-left: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" height="320" src="http://4.bp.blogspot.com/-SSMW_RrZGVk/TqV-9yhLbHI/AAAAAAAAAKY/fJNnsFKNmi4/s320/265.jpg" width="294" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="right" class="MsoNormal" style="line-height: 150%; text-align: right;"&gt;&lt;i&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="font-family: Verdana;"&gt;te sigo esperando en nuestro lugar&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: left;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Verdana;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="line-height: 24px;"&gt;&lt;b&gt;&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 150%;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Verdana;"&gt;&lt;b&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="font-family: Verdana;"&gt;El poeta aprendió a regalar frases de sucorazón a quien las necesitara, sin esperar nada a cambio. Su principal motivoera desear que la gente se arriesgue, se atreva, que se permita amar aunque seauna sola vez; él decía que nadie debía pasar por este mundo sin sentir el amorpor alguien.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Verdana;"&gt;&lt;b&gt;&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 150%;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Verdana;"&gt;&lt;b&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="font-family: Verdana;"&gt;Escribía sus versos en pequeños trozos depapel arrugados y los dejaba en cualquier lugar, sin firma ni pseudónimo. Creíaque las palabras que salían del corazón no tenían más dueño que quien quisieraleerlas. Los cafés, las librerías y las plazas eran sus lugares preferidos;siempre había alguien solitario que los podía encontrar y aprovechar el versoromántico para hacer aquello que jamás pensó que iba a hacer: enamorarse.Escribía hermosas frases, dejaba su vida en cada palabra sin saber quien iba aleerlas.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Verdana;"&gt;&lt;b&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 150%;"&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="font-family: Verdana;"&gt;Luego de un tiempo, los colores del cielo sevolvieron más suaves, la primavera sonreía y toda la ciudad se encontrababuscando quien era el misterioso artista que estaba ayudando desde el anonimatoa lograr lo que él nunca había conseguido. Sus composiciones eran cada vez más bellas,y solo sus palabras tenían la capacidad de hacer sentir el amor a quien lasencontrase.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 150%;"&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="font-family: Verdana;"&gt;Un día, el poeta se encontraba escribiendo cuandorecordó su primer poema, aquel que había garabateado con total inocencia atemprana edad para su primer amor, una mujer que había conocido y perdido tanfugazmente que solo necesitó de segundos para saber que había conocido al amorde su vida. Decidió reescribir aquellas palabras y regalarlas, dejándolas bajola mesa del café donde tuvo el ultimo encuentro con ella años atrás.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 150%;"&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="font-family: Verdana;"&gt;Pasaron los días, las semanas, los meses ynadie volvió a saber del virtuoso escritor y sus frases. Algunos creyeron quese escapó hacia otro lugar a seguir regalando su poesía a quien lo necesitara.Otros lo juzgaron descaradamente, resentidos al no haber podido ser losdestinatarios de tan inmenso obsequio desinteresado.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 150%;"&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="font-family: Verdana;"&gt;Lo que nadie sabe, excepto vos que estas enfrente mío, es que te encontré, y ahora todas mis palabras te pertenecen menosesta historia, que la dejaré aquí y se la regalaré a quien quiera leerla.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/4713935653152566606-2729932975257226459?l=memoriasparaelviento.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://memoriasparaelviento.blogspot.com/feeds/2729932975257226459/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://memoriasparaelviento.blogspot.com/2011/10/rimas-del-alma.html#comment-form' title='2 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4713935653152566606/posts/default/2729932975257226459'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4713935653152566606/posts/default/2729932975257226459'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://memoriasparaelviento.blogspot.com/2011/10/rimas-del-alma.html' title='Rimas del alma'/><author><name>Juan Ignacio Sansinena</name><uri>http://www.blogger.com/profile/09842236627253088279</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://4.bp.blogspot.com/-_d2qvokkLKo/TqBsKGHZbRI/AAAAAAAAAIc/VsDmC8QIhTg/s220/Way%2BBW.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://4.bp.blogspot.com/-SSMW_RrZGVk/TqV-9yhLbHI/AAAAAAAAAKY/fJNnsFKNmi4/s72-c/265.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-4713935653152566606.post-2366010754081178334</id><published>2011-10-24T11:47:00.001-03:00</published><updated>2011-10-31T14:54:52.133-03:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='cuento'/><title type='text'>El último baile</title><content type='html'>&lt;br /&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://3.bp.blogspot.com/-PoVKbXamHu8/TqV6VWYocjI/AAAAAAAAAKQ/Eh-qN0gr3-I/s1600/173.jpg" imageanchor="1" style="margin-left: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" height="320" src="http://3.bp.blogspot.com/-PoVKbXamHu8/TqV6VWYocjI/AAAAAAAAAKQ/Eh-qN0gr3-I/s320/173.jpg" width="274" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 150%;"&gt;&lt;span style="font-family: Verdana;"&gt;&lt;b&gt;&lt;br /&gt;&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 150%;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Verdana;"&gt;&lt;b&gt;Otravez nos volvemos a encontrar. Hacía tiempo que no te veía.&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 150%;"&gt;&lt;span style="font-family: Verdana;"&gt;&lt;b&gt;No,no me estuve escapando, simplemente no quería estar cerca de ti.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 150%;"&gt;&lt;span style="font-family: Verdana;"&gt;&lt;b&gt;Mismentiras se reflejan en vos, y todo lo que hago nunca te es suficiente. Ya nopuedo mirarte a los ojos como antes, siento que te traicioné, y que me buscásconstantemente para decirme cosas que no quiero percibir a tu manera.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 150%;"&gt;&lt;span style="font-family: Verdana;"&gt;&lt;b&gt;Estoyperdido, lo sé, y también sé que es mi culpa, pero siento que siempre deboprobarme frente a ti, y la presión por tomar la decisión correcta provoca queme haya alejado.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 150%;"&gt;&lt;span style="font-family: Verdana;"&gt;&lt;b&gt;Ahoravuelvo solo para decirte que ya no buscaré tu aceptación. Nunca más buscaré tusconsejos. A partir de este momento nuestros caminos serán distintos; espero queeste sea el fin. Verte&amp;nbsp;&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Verdana;"&gt;&lt;b&gt;asíes simplemente demasiado para mí.&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 150%;"&gt;&lt;span style="font-family: Verdana;"&gt;&lt;b&gt;&lt;br /&gt;&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 150%;"&gt;&lt;span style="font-family: Verdana;"&gt;&lt;b&gt;Adiós,querido espejo.&lt;/b&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/4713935653152566606-2366010754081178334?l=memoriasparaelviento.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://memoriasparaelviento.blogspot.com/feeds/2366010754081178334/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://memoriasparaelviento.blogspot.com/2011/10/el-ultimo-baile.html#comment-form' title='5 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4713935653152566606/posts/default/2366010754081178334'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4713935653152566606/posts/default/2366010754081178334'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://memoriasparaelviento.blogspot.com/2011/10/el-ultimo-baile.html' title='El último baile'/><author><name>Juan Ignacio Sansinena</name><uri>http://www.blogger.com/profile/09842236627253088279</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://4.bp.blogspot.com/-_d2qvokkLKo/TqBsKGHZbRI/AAAAAAAAAIc/VsDmC8QIhTg/s220/Way%2BBW.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://3.bp.blogspot.com/-PoVKbXamHu8/TqV6VWYocjI/AAAAAAAAAKQ/Eh-qN0gr3-I/s72-c/173.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>5</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-4713935653152566606.post-4793963353978532012</id><published>2011-10-24T11:44:00.000-03:00</published><updated>2011-10-24T11:44:27.969-03:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='cuento'/><title type='text'>Pequeña muerte</title><content type='html'>&lt;span class="Apple-style-span" style="color: #333333;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="line-height: 14px;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; font-family: 'Helvetica Neue', Arial, Helvetica, sans-serif; text-align: center;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: #333333;"&gt;&lt;a href="http://3.bp.blogspot.com/-hqBkG3CJCew/TqV5Hl8JtjI/AAAAAAAAAKI/0vrzbco4KyQ/s1600/254.jpg" imageanchor="1" style="margin-left: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" height="198" src="http://3.bp.blogspot.com/-hqBkG3CJCew/TqV5Hl8JtjI/AAAAAAAAAKI/0vrzbco4KyQ/s320/254.jpg" width="320" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="font-family: 'Helvetica Neue', Arial, Helvetica, sans-serif; line-height: 150%;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: #333333;"&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="font-family: Verdana; mso-ansi-language: ES-AR;"&gt;&lt;b&gt;&lt;br /&gt;&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Verdana;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="line-height: 24px;"&gt;&lt;b&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 150%;"&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="font-family: Verdana; mso-ansi-language: ES-AR;"&gt;La puerta ya no abre de par en par, no seescuchan los pasos que suben la escalera. Del otro lado, el humo de cientos decigarrillos cubren las paredes llenas de fotografías de recuerdos aun noolvidados. Hace meses no se abren las ventanas, no se llena la habitación deluz; todo es oscuro, todo es indiferente.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 150%;"&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="font-family: Verdana; mso-ansi-language: ES-AR;"&gt;Un plato con restos de comida, una copa devino vacía y papeles escritos tirados por el suelo haciendo el collage perfectode la desesperación.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 150%;"&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="font-family: Verdana; mso-ansi-language: ES-AR;"&gt;El frío en las sabanas, la almohada empapadaen lágrimas, y el costado de la pared resquebrajado por la humedad de las cosasinevitables. De fondo, suenan canciones de amores no correspondidos.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 150%;"&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="font-family: Verdana; mso-ansi-language: ES-AR;"&gt;Debería levantarme. Debería salir. Debería.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 150%;"&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="font-family: Verdana; mso-ansi-language: ES-AR;"&gt;La llamo “pequeña muerte”. Pienso que tendríaque haber sido más trágico.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/4713935653152566606-4793963353978532012?l=memoriasparaelviento.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://memoriasparaelviento.blogspot.com/feeds/4793963353978532012/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://memoriasparaelviento.blogspot.com/2011/10/pequena-muerte.html#comment-form' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4713935653152566606/posts/default/4793963353978532012'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4713935653152566606/posts/default/4793963353978532012'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://memoriasparaelviento.blogspot.com/2011/10/pequena-muerte.html' title='Pequeña muerte'/><author><name>Juan Ignacio Sansinena</name><uri>http://www.blogger.com/profile/09842236627253088279</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://4.bp.blogspot.com/-_d2qvokkLKo/TqBsKGHZbRI/AAAAAAAAAIc/VsDmC8QIhTg/s220/Way%2BBW.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://3.bp.blogspot.com/-hqBkG3CJCew/TqV5Hl8JtjI/AAAAAAAAAKI/0vrzbco4KyQ/s72-c/254.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>1</thr:total></entry></feed>
